viernes, 10 de enero de 2014

A D´ALESSANDRO LE ESQUIVÓ EL "ZAMORA"

Jorge D'Alessandro, leyenda de la portería del Helmantico, todo un mítico del Salamanca, entrenador y tertuliano habitual en diferentes medios en la actualidad, se caracteriza por decir las cosas como son, “Al pan pan y al vino, vino”. No es la primera vez que el bueno de Jorge aparece en estas páginas, aunque fuera por una desgraciada lesión en la que perdió un riñón, aunque esto no le aparto del fútbol. El argentino “Genio y figura hasta la sepultura”.

El buen guardameta rozó varias veces el “Trofeo Zamora” que otorga el diario “Marca” al portero menos goleado y solo unas complicadas reglas le apartaron de él.
Os pongo al día, bueno no, os pone Pablo Díaz, ya que no tengo muchas ganas de trabajar y hago un “copio pego” sin sonrojo alguno:

“En el primer año del Salamanca en Primera División (temporada 74/75) con D'Alessandro recién aterrizado procedente de San Lorenzo de Almagro, el conjunto charro logra su mejor clasificación histórica, un séptimo puesto, y sorprendentemente, el 'Gordo' , como le apodaban en Argentina, acaba como uno de los menos goleados de la Liga, optando a un Trofeo Zamora, cuyas reglas del momento le apartan de él.

D'Alessandro había encajado 33 goles en 34 partidos (0,97 de coeficiente) -todos los de una Liga con 18 equipos-, mientras que el cancerbero del Barça Salvador Sadurní había recibido 19 en sólo 22 partidos disputados (0,79). Pedro Mari Artola, de la Real, fue segundo con 25 goles encajados en 27 encuentros (0,92). Con las reglas implantadas por MARCA a partir de 1983 (con la exigencia de disputar al menos 28 encuentros de 34 posibles para optar al trofeo), D'Alessandro habría sido el Trofeo Zamora de ese año.

Más doliente quizá fue el mismo caso dos temporadas después, en la 76-77. Con un Salamanca que acabó en la duodécima posición, el argentino fue capaz de colarse de nuevo entre los porteros más seguros, pero volvió a tropezar con las reglas del trofeo. Miguel Reina, portero del Atlético de Madrid, recibió 29 goles en 30 partidos (0,966), si bien en uno de ellos apenas disputó 55 minutos. D'Alessandro, por su parte, jugó 31 completos y encajó 30 goles (0.967). En las reglas del Trofeo no se especificaba nada sobre los minutos necesarios para que se computase el encuentro, por lo que a Reina, el partido incompleto se lo contó como uno más, posibilitando que esa pequeñísima diferencia de coeficiente le otorgase el trofeo”.

No solo los Zamoras le fueron esquivos al argentino, sino que además las lesiones se cebaron en él. Al ya relatado encontronazo fortuito con el delantero del Athletic Club Dani, que le costó el ya citado riñón, se le unió otro años después con el del  holandés del Real Madrid Jhonny Metgod, destrozándose el menisco y el ligamento cruzado externo, y aunque otra vez se recuperó y volvió al equipo -impresionante- había perdido la titularidad y ya no la recuperó, así que esta vez sí, abandono el fútbol al final de aquella temporada.

Quiero agradecer a Pablo Díaz y a su fenomenal, divertido, curioso e instructivo blog: “LA LIGA HECHA UN CROMO”, los asaltos que últimamente le estoy haciendo para completar anécdotas porteriles. Todas ellas muy jugosas. No tiene desperdicio su bitácora.


¡Os recomiendo que os paséis por allí!

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