viernes, 27 de diciembre de 2013

SIMÓN CABARCOS, DE PORTERO A GUARDIÁN DE LAS ESPINILLAS


Simón Cabarcos, hasta la pasada temporada portero del As Pontes, en la Tercera división, fabrica artesanalmente las espinilleras de más de un millar de futbolistas en todo el planeta.

Tras flirtear con varios deportes, Simón Cabarcos se decidió por el fútbol. Se hizo portero y deambuló por diferentes equipos de la Segunda B y Tercera antes de colgar las botas este pasado verano en el As Pontes. Sin embargo, al contrario que la mayoría de jugadores que están en su situación, es ahora cuando este gallego de 34 años empieza a poder ganarse la vida con el fútbol.

Blindaxe, la empresa que constituyó hace ahora algo más de un año, fabrica espinilleras para futbolistas de todo el mundo. Se extiende desde Canadá a Nueva Zelanda pasando por Brasil y los Emiratos Árabes; como en el de Felipe II, en su ‘imperio’ nunca se pone el sol.

La historia de Cabarcos empezó, como la de otros históricos emprendedores, en el garaje de casa de sus padres. Allí se refugiaba cuando el tiempo le impedía jugar en la calle. Su padre le había enseñado a manipular el carbono, y él solo aprendió a aplicar esas enseñanzas a lo que más le gustaba: el deporte. Sus primeras espinilleras las fabricó siendo juvenil. Se hizo un molde de la pierna y consiguió un diseño que se adaptaba perfectamente a su anatomía. Irrompibles, pero a la vez extremadamente ligeras. Nunca tuvo intención de comercializarlas. Lo hacía por entretenimiento, pero al poco tiempo todos sus compañeros de equipo las utilizaban.

Como futbolista, Simón Cabarcos no llegó a jugar en Primera. Como empresario, ya se codea con los grandes Como futbolista, Simón Cabarcos no llegó a jugar en Primera. Como empresario, ya se codea con los grandes El primer encargo se lo hizo Álex López, compañero entonces del Narón, que se las llevó puestas cuando puso rumbo al Celta. Al poco tiempo Cabarcos estaba en el vestuario vigués tomando las medidas a todo el equipo. Allí jugaba Hugo Mallo, internacional sub-20 en aquella época, que las popularizó entre los integrantes de la llamada Rojita. Canales, Tello, Morata, Deulofeu, Illarramendi… El boca-oreja y Twitter hicieron el resto. Pronto todas las jóvenes estrellas del fútbol español las gastaban. Cada uno, por supuesto, con su modelo exclusivo.

El diseño se adapta a la forma de cada pierna, pero también a los gustos de cada cabeza. La foto de la novia, el número del dorsal, la huella de la pezuña de la mascota, la bandera autonómica, la virgen del pueblo, la frase de “Gladiator”… Un vistazo a sus espinilleras dice más de algunos jugadores que muchas de sus entrevistas en prensa.


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