viernes, 3 de mayo de 2013

ARGILA, DEL BASKET A LA PORTERÍA DE UNA ESTIRADA



Un caso curioso dentro del mundo del deporte por lo inusual, es el de Fernando Argila, que paso de jugar profesionalmente al basket a hacerlo al fútbol. Argila era un auténtico gigante para la época, con 182 centímetros de altura se defendía fenomenalmente bajo la canasta en las canchas de baloncesto, defendiendo los colores del Atlético de San Gervasio, jugando a nivel profesional durante tres campañas. En su decisión influyo también que al término de la guerra civil, se disolvieran varias asociaciones y la burocracia lenta de la época (como la de ahora) impidiera que pudiese volver a jugar -o por lo menos como él quería- y se decantó por el fútbol.

Fernando Argila Pazaglia nació en Barcelona el 26 de diciembre de 1920.

Deportista nato, también practicó con éxito la natación, pero su gran salto fue cuando cambio las botas de baloncesto por los guantes de la portería, nada menos que la del FC Barcelona.


Con los “cules” permaneció dos temporadas. La de la promoción de 1942 fue una de ellas, que ha sido la vez que el equipo blaugrana ha estado más cerca de cambiar de categoría y que pese a esta vicisitud gano la Copa del Generalísimo a un auténtico ogro de la época, el Athletic de Bilbao por 4 - 3, hasta que la suplencia le hizo mirar hacia otros lares. Entonces ficho por el Oviedo, donde permaneció desde 1944 a 1957, con la excepción de las campaña 51-52 que la jugó en el Atlético de Madrid. 

El equipo asturiano relanzó su carrera, llegándole la llamada de la selección española, disputando un único encuentro contra Turquía, con victoria española por 4-1, y que se jugó en el Santiago Bernabéu. Aun así tuvo ocasión de compatibilizar el fútbol y el basket en una campaña entremedio, en la que tuvo que sacarse el carnet amateur.

Una vez abandonada la defensa de su porteria se decantó por los banquillos, llegando a entrenar a Oviedo, Granada, Racing de Santander, Espanyol, Sporting de Lisboa y Córdoba.

Según sus palabras en una entrevista para “El mundo deportivo” el 10 de febrero de 1987:


“Siempre sentí una especial atracción hacia todo lo que fuese deporte, aunque el fútbol y el basket, así como la natación, eran mis actividades preferidas. En el colegio La Salle, de Gracia, en el que había ingresado de niño, venia alternando el basket y el fútbol. En este último jugaba de portero. De allí me fue fácil ingresar en el Barça, como “amateur” y tres como profesional. Me ví titular del primer equipo, con los legendarios Escolá, Balmanya, Mariano Martín, Sospedra, Raich, Benito, Valle, Zabala, Nogués y Miró”.

“En aquel entonces había muy pocos jugadores, si es que había alguno, que pudiese mirarme por encima del hombro. A esa ventaja, unía la de poseer un buen tiro a media distancia, con alguna que otra “pedrada” y me resultaba bastante fácil la bandeja Con el Atlético formamos un bien conjuntado equipo, con muy buenas individualidades, los Font Carreras, Borre!, Quero!, Pagés, etc.; en 1940 fuimos finalistas de Copa, contra el entonces imbatible Hospitalet de los Sanahuja, Maneja, Vidai y demás figuras, que nos venció por2O-17. Un dato histórico: aquella fase final de Copa se celebró en la pista que el Español había construido a la misma entrada del terreno de Sarriá, y que se inauguró con dicha fase final. Esa Copa fue la de mi despedida del basket”.

Fuente: http://www.futbolypasionespoliticas.com y la Hemeroteca de “El Mundo Deportivo”

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