jueves, 2 de febrero de 2012

LOS NUEVE DEDOS DEL ARQUERO

En la década de los 50 y principios de los 60, un portero brasileño protagonizo uno de los hechos mas insólitos de la historia balompedica.

Carlos José Castilho jugó en el Fluminense la friolera de 696, dejando su portería a cero en 255 de ellos, record no superado en su club hasta el momento. Sus grandes reflejos enseguida le colocaron como un guardameta de renombre en el panorama futbolístico. Apodado “Leiteria” (persona con suerte) y fue el titular indiscutible en el equipo brasileño.

Aparte de que sufría un daltonismo que le hacía ver los balones de diferente color al que realmente tenían (entonces eran oscuros), tuvo una lesión importante en el meñique de la mano izquierda faltando solamente siete partidos para el final del campeonato, lo malo es que no era la primera vez, sino la quinta. Sabedor de que podía perder su puesto en el equipo titular fue al médico, y este le informo que con una operación sencilla y dos meses sin jugar el problema quedaría solucionado. El caso es que, el arquero le pregunto al galeno si no había una forma más rápida, dada las urgencias que tenia por jugar. El doctor le dijo que por supuesto que sí, que se podía amputar el dedo.

Dos semanas después Castilho reaparecía con nueve dedos pero su equipo gano el campeonato. 

La siguiente temporada, además de titular indiscutible, paro seis penaltis  y se convirtió en leyenda. Tanto es así que el Fluminense (el equipo de su vida) le dedico un busto en 2007 a la entrada de su sede social a modo de agradecimiento.

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